martes, 2 de abril de 2019

[4] El misterio

-y...¡Ya está! -Coloco la última telaraña con una gran sonrisa y se apartó para ver su hazaña.
Mur se sentía extraño envuelto en hojas y telas de araña, pero no se quejó, puesto a que los cortes ya no le ardían y la sangre ya no manchaba su ropa. Tampoco se sentía hambriento, como lo había estado en los últimos días; había comido tanto pescado como le había permitido su estómago y, al no encontrar objeciones por parte de sus "captores" había comido todo lo que quería y necesitaba.
Lo habían desatado poco después y Nocte, que le ponía la piel de gallina cuando se acercaba, le había curado los golpes y cortes con un emplasto tranquilizadoramente inhodoro.
Ya habían pasado dos días y Muaro había tenido la posibilidad de conocer a profundidad la historia de Cielo, de quién se compadecía, y apenas un poco de la de ambos hermanos. Ambos actuaban de manera sospechosa, hablando entre ellos con rápidos susurros y mirándose significativamente. Estaban siempre alerta (Nocte de una manera más tranquilizadora) y montaban guardia todas las noches.
Nocte se negaba rotundamente a incluirlos en éstas o en alguna otra tarea, porque quería que sus dos pacientes se recuperarán adecuadamente; Trutius solía quejarse de esto, pero apenas discutía las decisiones de su hermano menor.
Había decidido acompañarlos hasta el Reino de los Mares porque no se le ocurría nada mejor que hacer.
Marchaban a paso veloz siguiendo el arroyo, sin detenerse hasta que cayera la noche o que Cielo al suelo.
Caía el sol, y el pequeño grupo había parado en un claro entre unos zarzales.
Cielo se había tumbado de barriga al suelo, derrotado por el, según él, "intenso calor"
-Me voy a morir.- Murmuraba en aquel momento, en un charco de su propio sudor.
-No exageres, Wynser-Trutius afilaba un palo con las garras, sentado en una piedra, su mirada se veía tranquila y hasta casi aburrida, algo muy raro en él. El Quo nunca había pensado en lo mayor que era Trutius a todos ellos, llevandoles más de diez años a cada uno.
-Relajate, Trut, imagínate a ti caminando por la Gran Cordillera, debe ser una sensación parecida.
-uhm-murmuro él, perdido en sus pensamientos.
Horas después, Mur y Cielo se acurrucaron juntos para dormir. No era por ninguna otra razón más que la falta de una almohada, el cachorro de lobo se recostaba en su cola y él se acercaba o se alejaba de él acorde si tenía calor o frío; el cuerpo del Wynser siempre estaba helado mientras que el de la Flama se mantenía cálido. Por lo que Muaro disfrutó de aquella noche en la que había dormido entre ambos animales, nunca había soñado cosas tan preciosas.
Comenzó a temblar y se alejó un poco del Wynser, ya profundamente dormido, y recordó algo.
Nocte siempre temblaba.
Era algo muy extraño, porque siempre se mantenía cerca de su hermano, que irradiaba calor, por lo que no podía tratarse de frío. Tampoco se comportaba como las otras Flamas, con un orgullo alto y carácter violento e impulsivo. Este era tranquilo, algo asustadizo y a veces algo frio, algo muy extraño en una Flama normal.
Lo único que confirmaba que se tratara de una era su poder, y algo extraño también ocurría con él. La noche anterior había intentando encender una fogata, no se requería más que una pequeña llama, pero lanzó tal como llamarada que salió despedido hacia atrás y ahuyentó a Cielo, al que encontraron dos horas después entre unos arbustos, gimiendo y temblando de miedo. Trutius había lanzado otra de sus misteriosas, pero muy significativas miradas a su familiar, a lo que Nocte se excuso diciendo que había estornudado en el último segundo, cosa que Mur nunca lo había visto hacer.
Oyó unos leves susurros y fingió acurrucarse para levantar las orejas y oír mejor, se trataba de los hermanos, de nuevo en sus misteriosas charlas.
-¿Cuánto crees que reste de viaje, días, semanas?-Preguntaba Nocte, con tono cansino.
-Temo que se tardaremos algo más que un par de semanas-Murmuro Trutius.
-¿Cómo estás seguro que nos movemos en la dirección correcta?
-Ya te lo he explicado, esa estrella con forma de cruz...
-No me refería a eso.-Lo cortó el menor, con una voz cargada de angustia desconocida para Mur.
-El Reino de los Mares es un territorio neutral en cuanto a eso, el Rey se niega a matarlos a menos que se vea obligado a hacerlo.
-Estas muy seguro...
-Algunos prefieren creer en la posibilidad en lugar de hundirse en un pozo depresivo-Gruño Trut.
-Ya...
Guardaron silencio por unos segundos; segundos que Muaro aprovecho para analizar aquella parte de la conversación, ¿que era lo que los había arrastrado hasta esa situación? ¿por qué habían huido de su Reino? ¿Se referían a que "el Rey se niega a matarlos a menos que se vea obligado a hacerlo"? ¿sería por qué ambos eran Flamas?
-¿Que opinas de los muchachos?-Pregunto Nocte de pronto, más animado, evidentemente intentando alegrar la conversación.
-¿Los muchachos?
-Cielo y Muaro, ¿quiénes más?-Soltó una alegre risita y Truti gruñó por lo bajo.
-Son un estorbo, Nocte, y lo sabes-Hizo una pausa en la que Mur supuso que lo miraba fijamente.-Cuanto antes nos deshagamos de ellos, más suerte tendrás.
-Ya, estoy destinado a estar solo por el resto de mi vida.-Gruño ahora e
el menor- Supongo que, además de no poder tener amigos, tampoco podré tener pareja, ¿verdad?-Pregunto de mal modo.
-Noct, ya hemos hablado de esto-Le respondió tranquilamente- Es peligroso.
-¡Lo dices como si tuviera un virus o algo así!
-Baja la voz-bufo el otro- Mira, el tema ya está hablado y mi respuesta no cambiará y tú sabes que tengo razón.
Mur sintió algo de lástima por el gato negro y blanco, ¿cuál sería la razón por la que no podría estar acompañado? ¿estaría realmente enfermo?. No, Muaro sabía que debía de ser algo peor que eso.
-Ve a dormir, yo terminaré la guardia, mañana pasaremos por un pueblo y necesito que estés tranquilo para entonces.
Se oyó un gruñido ronco y, unos segundos después, Mur sintió que la tierra retumbaba junto a él al desplomarse Nocte a su lado, enfurecido.
Mur se acercó más a él y lo sintió.
Nocte volvía a temblar.
------------------------------------------------------------
NAF es mi firma, cualquier dibujo que encuentren con esta firma y no pertenece a una cuenta con nombres derivados de "NaiquiFigue, NaiquiF, NAF, BRAZANAF" no es mío y se agradece que se me comunique.

Esta historia puedes encontrarla en Sonic the Hedgehog Amino! Donde subo primero los capítulos y donde actualmente estoy escribiendo el capítulo 7.

Aquí el link:


Los quiere, Naiqui.

No hay comentarios:

Publicar un comentario